De acuerdo con los especialistas, el tema de compra y venta inmobiliario debe tomarse con cautela los próximos meses. Conoce qué otras recomendaciones sugieren para aquellos que tienen planes de volverse dueños de una propiedad.
En entrevista para Metros Cúbicos, Eugene Towle, socio director de la consultora inmobiliaria Softec dijo: "Mi percepción es que será un año extraño, porque si bien es un año de oportunidad, es bueno checar el bolsillo para ver si nos sentiremos cómodos pagando una hipoteca". Y es que a pesar de que en México no habíamos visto tasas de interés para crédito hipotecario tan competitivas, también es cierto que el poder adquisitivo de la población no está en su mejor momento. Al respecto, explicó que la industria de la vivienda, entre otros factores, depende de la demanda, de la generación de empleo y de la capacidad de ahorro de las familias. Esta última, desde 2009 y en 2013, se vio trastocada por el incremento del Impuesto Sobre la Renta, ISR, el incremento al IVA, hasta el año pasado el IETU, y en general al aumento de los precios. Este escenario plantea un reto para las instituciones que otorgan créditos hipotecarios.
"Debemos revisar el ingreso familiar, porque el ingreso individual puede ser bajo, pero no el familiar, deberíamos ofrecer créditos sindicados, en donde la hipoteca la pudieran pagar entre tres miembros de la familia. Tener nuevos productos de crédito que se adapten a las nuevas necesidades de las familias", dijo Towle.
Otro aspecto a tomar en consideración, explicó el especialista, es atender al 60% de la población que no tiene un sistema de seguridad social, y que no se encuentra afiliada a Infonavit o Fovissste, estos trabajadores continúan desarrollando sus viviendas en lote propio. En todo el país se producen al año un millón de viviendas y los desarrolladores sólo producen 300 mil.
Motivar la movilidad de las familias a través de esquemas novedosos de crédito es otro de los retos a los que se enfrenta la industria: "la vivienda es un proceso, las casas duran más que la gente, las casas que existen actualmente vuelven a entrar al mercado y la vivienda usada se convierte en un competidor importante. El reto para la industria es encontrar la manera de ayudar a que la gente se cambie de casa", dijo Towle.
Hace algunos días, BBVA Bancomer publicó el estudio Situación Inmobiliaria, que no define al año 2013 como uno de los mejores para el sector de la construcción y en específico para el de la vivienda: "Hubo una caída conjunta de la edificación y la obra civil, dos de los componentes más importantes, al sumar casi el 90% del PIB del sector". De acuerdo con este estudio, la edificación residencial ha sido el más afectado por el freno de la construcción de vivienda ¿Otro aspecto a tomar en consideración? Los institutos de vivienda han ampliado su oferta crediticia para remodelar y ampliar la vivienda, es decir, hubo menos apetito por la compra de vivienda de interés social.
Sin embargo, a la banca comercial le fue muy bien y el crédito hipotecario creció 5.4% en el número de créditos y 10.7% en el monto de financiamiento al mes de octubre del año pasado, a pesar de la desaceleración económica. Durante 2012 lograron financiar 80 mil 892 viviendas de los segmentos de interés social, medio, residencial y plus, en el 2013 financiaron, dentro de los mismos segmentos, un total de 85 mil 672 viviendas.
El año pasado vimos cómo la banca comercial tuvo tasas de interés históricamente bajas para crédito hipotecario, incluso de un dígito, y la buena noticia, es que se mantendrán los mismos niveles, pero de acuerdo con información de BBVA Bancomer Research, mejorar el empleo será la clave: los trabajadores que perciben más de cinco salarios mínimos son mejor atendidos por la banca. Sin embargo, el número de estos empleos está disminuyendo. En este sentido, el precio del crédito ya alcanzó su nivelo mínimo, es decir, ya no veremos tasas de interés más bajas, y ahora el mercado hipotecario necesitará de más empleos mejor remunerados para mantenerse creciendo en el mediano plazo.












